Saladero de Loros en Añangu: un atractivo que asombra a los turistas

Quito (04-07-2013).- En la comunidad Kichwa Añangu, ubicada en el Parque Nacional Yasuní, cerca de la margen sur del río Napo, se encuentra el Saladero de los Loros, una formación natural causada por la erosión, donde bandadas de loros, pericos y guacamayos acuden diariamente, generando un espectáculo natural que consolida un atractivo turístico que asombra a propios y extraños.

Las aves llegan al saladero, a consumir los minerales de la tierra para mejorar la digestión de los alimentos (frutos y semillas) y convierten a su hábito alimenticio en uno de los sucesos más hermosos que se puede apreciar en este sector de la provincia de Napo.

El saladero constituye un sitio de excelentes oportunidades para observar diversas especies de fauna, en especial las aves y entre ellas a miembros de la familia de los psitácidos (loros y pericos), de ahí su nombre, “Saladero de Loros de Añangu”.

Uno diría: ¿y esto qué tiene de especial? Bueno, por su alta concentración de sales minerales en este lugar se genera uno de los eventos más hermosos que se puede apreciar en la naturaleza: cientos de loros o guacamayos azules-amarillos, llegan cada mañana a los saladeros para mordisquear, picotear, arañar y beber lodo y agua.

Cada día consumen pedazos enteros de arcilla (típico suelo de un bosque húmedo amazónico) y así completan su dieta a manera de un antiácido y digestivo natural exquisito. Generaciones de diferentes especies de aves han mantenido vigente esta costumbre y generando un asombroso espectáculo de fusión entre vegetales, aves y la tierra de la Amazonía ecuatoriana.

Este sitio se ha convertido en un punto de observación y estudio de este grupo de aves en donde existe una caseta o ranchón construido especialmente para la observación de las aves que permite obtener fotografías, videos y grabación de las vocalizaciones de los loros.

Para acceder a este atractivo es posible hacerlo desde Coca únicamente por vía fluvial, en embarcación que se desplaza alrededor de dos horas por el río Napo, hasta llegar a la frontera noroccidental del Parque Nacional Yasuní, una vez en el sitio se cuenta con senderos y otros servicios de apoyo como sanitarios y áreas de descanso.

El ingreso al área tiene un costo para turistas nacionales de $20 dólares y para extranjeros de $25 dólares. Para mayor información contactarse con la comunidad Kichwa Añangu a los teléfonos 6005819-6005893.

(FRL/LTG)


 

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